Hasta las ramas más pequeñas de los álamos, que crecieron de prepo junto
a la cordillera, se inclinaron en responso. Los chorrillos soltaron
millones de lágrimas y no nevó ese invierno. Algo más que el paisaje le
faltó a mi tierra desde entonces. Fue cuando Santa Cruz se quedó casi
sin alma porque moría el último TEHUELCHE ..
a la cordillera, se inclinaron en responso. Los chorrillos soltaron
millones de lágrimas y no nevó ese invierno. Algo más que el paisaje le
faltó a mi tierra desde entonces. Fue cuando Santa Cruz se quedó casi
sin alma porque moría el último TEHUELCHE ..
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